miércoles, 14 de marzo de 2012


Él es el rey de todo lo visto y por ver, del polvo hizo las estrellas, del fango las nubes…. Y cai sobre su bruñida espalda, textura de sueños, espere por mil años a que venga y desquicie mi mente,… 
Te vas?
 No me llevaras? 

sábado, 10 de marzo de 2012



No hay cabida a la tristeza, si, llorar no hace ningún bien, ser fuerte y valiente, seguir adelante…por ultimo déjalo en las manos de Dios! Un dios con 5 dedos iguales a los mios? Confiaría mas si tuviese la certeza que lleva en su piel algún color!  Bueno podría seguir con esa chusca cháchara motivacional y la duda sobre ese Dios q no veo pero en el cual debo creer, pero eso no es lo que persigo.
Tras el cigarro y la nostalgia, las acidas lagrimas recorriendo fielmente ese camino hacia los labios, ya sabemos q viene. ¿Por qué a mi?, existe esa cualidad innata humana de deshacerse de las deudas, esas deudas exclusivas q adquirimos en cada paso q damos hacia fantasilandia, dicen que cada quien  inventa su realidad para no sufrir tanto, o para sufrir mas.
Y llega… esa noche de insomnio, luchas contra esa aberración en la que te reduces por dentro. En algún momento curiosamente, te das cuenta que has llorado ya suficiente, entonces sacas el armadura del closet y te escondes tras ella y sales a seguir viviendo el soso cuento de todos los días.
Es como un Macabro ritual. En este teatro sigilosamente se levanta el telón a las 19H00, ni un segundo extra ni un minuto resta. Mirarse al espejo y no reconocerse…  empiezas a desconocer a  ese blando y estropeado corazón, rechazarlo e ignorarlo es mas fácil. Hacer de vista gorda a esa película de acres instantes, de colores muertos y dolores coloridos.
El sueño vence, y queda la esperanza de que ese meteorito que viene cayendo desde hace 10 años, ya caiga de una buena vez por todas y destruya el orbe.
Algo  o alguien, ha decidido una vez más que debes abrir los ojos al alba.
Y es que morir no es nada sencillo… revivir aun menos!

 Digamos q usare esto como un diario terapéutico… sin lirica ni gracia alguna… fuera de los parámetros de medición…
Entonces escribiré lo que quiera, y no estaré jamás equivocada, ni iré en contra de ninguna regla