No hay cabida a la tristeza, si,
llorar no hace ningún bien, ser fuerte y valiente, seguir adelante…por ultimo déjalo
en las manos de Dios! Un dios con 5 dedos iguales a los mios? Confiaría mas si tuviese
la certeza que lleva en su piel algún color! Bueno podría seguir con esa chusca cháchara
motivacional y la duda sobre ese Dios q no veo pero en el cual debo creer, pero
eso no es lo que persigo.
Tras el cigarro y la nostalgia,
las acidas lagrimas recorriendo fielmente ese camino hacia los labios, ya
sabemos q viene. ¿Por qué a mi?, existe esa cualidad innata humana de deshacerse
de las deudas, esas deudas exclusivas q adquirimos en cada paso q damos hacia fantasilandia,
dicen que cada quien inventa su realidad
para no sufrir tanto, o para sufrir mas.
Y llega… esa noche de insomnio,
luchas contra esa aberración en la que te reduces por dentro. En algún momento
curiosamente, te das cuenta que has llorado ya suficiente, entonces sacas el
armadura del closet y te escondes tras ella y sales a seguir viviendo el soso cuento
de todos los días.
Es como un Macabro ritual. En este
teatro sigilosamente se levanta el telón a las 19H00, ni un segundo extra ni un
minuto resta. Mirarse al espejo y no reconocerse… empiezas a desconocer a ese blando y estropeado corazón, rechazarlo e
ignorarlo es mas fácil. Hacer de vista gorda a esa película de acres instantes,
de colores muertos y dolores coloridos.
El sueño vence, y queda la
esperanza de que ese meteorito que viene cayendo desde hace 10 años, ya caiga
de una buena vez por todas y destruya el orbe.
Algo o alguien, ha decidido una vez más que debes
abrir los ojos al alba.
Y es que morir no es nada
sencillo… revivir aun menos!